martes 22 de noviembre de 2011

Curiosidades de Benínar

Hoy voy a empezar una nueva serie de artículos en el blog de Indaloxes y en el de Plaza de Benínar que llamaré “Curiosidades de Benínar”.

En nuestro pueblo ocurrieron hechos que el tiempo los ha relegado al olvido, situaciones que pasaron de boca en boca hasta que alguien calló, momentos que los libros de texto llaman históricos y nadie se había preocupado en recopilar. A todos esos momentos, a toda esa historia, la llamaré “Curiosidades de Benínar”.

El puente.






Todos recordamos nuestro puente, majestuoso, imponente, todo de piedra que duerme un profundo sueño bajo de las aguas del pantano esperando ser despertado.

Pero este no fue el primero, en 1901 el ayuntamiento construyó uno de madera, costó 37 pesetas con 50 céntimos. Su vida fue breve, ese año salió el río y se lo llevó.

El jornal.



Lo del salario mínimo no es cosa de ahora ni de hace unos años.

En 1916 el ayuntamiento de Benínar aprobó en pleno que el jornal de un jornalero fuese de peseta y media al día.

El médico.



El primer médico que se estableció en Benínar se llamó Antonio Amate, fue en 1886 y cobraba del ayuntamiento 62 pesetas y media mensuales, pagaderas por trimestres.

Año 1908, Juan Sánchez Quero es nombrado médico de Benínar.

Los maestros.



En 1904 los maestros que había en Benínar eran Obdulia Trinidad Ulloa y Celedonio Ruiz García, cobraban 103,12 pesetas por semestre (unas 17 pesetas con veinte céntimos al mes, mucho menos que un jornalero, de ahí viene “pasa más hambre que un maestro nacional”, y es que la cultura siempre ha estado mal pagada).

La casa donde vivían los maestros era de alquiler y la pagaba el ayuntamiento (4 pesetas al mes).

Un informe de ese año dice de la escuela “está en malas condiciones, el suelo está lleno de hoyos”. Menos mal que no era el caso de la viga de Ohanes…

La altura.



En 1908 la estatura media de los benineros era de 1 metro con sesenta y tres centímetros, tres centímetros por debajo de la media.

Continuará.

Saludos Benínar.

(c) Francisco Félix Maldonado Calvache.

lunes 17 de octubre de 2011

Visita pastoral a Benínar en 1919

Visita pastoral en 1919

30 de abril de 1919, miércoles, Benínar era un lugar por donde sólo pasaba el tiempo.

La carretera, recién terminada había dado muchos jornales pero sólo era la diligencia de Ugíjar la que traía noticias y casi siempre pasaba de largo. Pero hoy no, hoy iba a ocurrir algo más, a lo lejos se veía una gran nube de polvo, polvo levantado por el coche del Arzobispo.

En 1919 el Arzobispo de Granada José Meseguer y Costa, visitó las parroquias de la Alpujarra. Natural de Castellón, fue Obispo de Lérida (1889-1905) y Arzobispo de Granada (1905-1920), pocos meses después de visitar nuestra tierra falleció en Granada.



Don Luis, el cura, llegó a Benínar el primer día de marzo de 1918. Se llamaba Luis Frías Barrionuevo, virgitano de 52 años de edad, hombre paciente e instruido. Mucho trabajo le dio la plaga de la gripe, tanto que para no desanimar a los enfermos enmudeció a las campanas para que no tocaran a muerto. El no conocer a su feligresía seguro que le facilitó el trabajo.

Una nube de chiquillos corría hacia el pueblo con “el rubillo” a la cabeza, ¡Ya viene! ¡Ya
viene!, vociferaban al unísono.



Doña Obdulia y don Celedonio, los maestros, habían seleccionado las mejores voces infantiles para recibir a su reverendísimo. Nerviosos, no paraban de dar pescozones a sus intranquilos alumnos.

El alcalde, Francisco Sánchez Ruiz, conversaba animadamente con don Luis, Facundo y Juan Sánchez Quero, secretario y médico, los nervios hacían que las palabras fluyeran por doquier, cualquier tema valía, el tiempo, la cosecha, la gripe…

Escucharon el alboroto de la chiquillería, a lo lejos, ¡ya llega!

Francisco Sánchez, albañil de oficio y vocación, pisaba con satisfacción los arreglos que había hecho en la calle, “nadie sabe trabajar el yeso como yo” pensó.

Benínar se veía en la lejanía como un copo de nieve, la visita del Arzobispo bien merecía blanquear las casas, así, para san Roque sólo habría que dar una mano.

La visita fue breve, un paseo por las principales calles del pueblo, por la iglesia, el ayuntamiento y el puente, ese puente de piedra recién pulida que se había convertido en el símbolo de Benínar.

Antes de irse don José le dio unos papeles a don Luis y díjole “espero que sea sincero”.

Esa noche don Luis se sentó en su mecedora, leyó y vio que era un informe donde se preguntaban cosas sobre él y el pueblo como:

Pregunta: ¿Tiene licencia de otros Obispados, títulos o facultades de la iglesia apostólica?

Cogió el lápiz y con la serenidad que le caracterizaba empezó a escribir:

Respuesta: Tengo de varias. No.

Pregunta: La misa pro populo ¿La aplica en los días obligados?
Respuesta: Sí.

Predicación ¿La cumple en los días preceptuados?
Respuesta: Sí.

Pregunta: Catecismo ¿Enseña la doctrina católica?
Respuesta: Todos los domingos, donde premio a los de ambos sexos que más se distinguen por su aplicación.

Pregunta: Enfermos ¿Cuida de que reciban oportunamente los Santos Sacramentos?
Respuesta: Vigilo constantemente porque todos cumplan con sus deberes respecto a Dios.
Pregunta: Pobres ¿Atiende a las personas necesitadas? Respuesta: Sí.

¿Hay hospital o asilo? Respuesta: No.
¿Lo visita? Respuesta: Como no lo hay, no lo visito.

Pregunta: Escuelas ¿Las visita? Respuesta: Sí.
¿Enseñan bien en ellas la doctrina cristiana? Respuesta: Sí.
¿Los maestros llevan a sus discípulos a misa? Respuesta: Sí.

Pregunta: Autoridades ¿Qué relaciones tiene con ellas? Respuesta: Admirables.
Pregunta: Personas influyentes. ¿Qué relación tiene con ellas?
Respuesta: Aquí el alcalde, los maestros y demás personas influyentes estamos en buenas relaciones.

Pregunta: Estudio. ¿Dedica algún tiempo al estudio? Respuesta: Sí.

¿Está suscrito a algún periódico o revista? Respuesta: Estoy suscrito a la Gaceta del Sur, de Granada y a la Independencia, de Almería. Además recibo el boletín oficial y demás que S.E. (Su Excelencia) tiene ordenado.

¿Hay algún periódico malo en la parroquia? Respuesta: No.
¿Fomenta la propaganda de la buena prensa? Respuesta: Sí.

Pregunta: ¿Hay lugar distinguido para las autoridades en la iglesia?
Respuesta: Para las autoridades hay el lugar más próximo el presbiterio.
Pregunta: ¿Hay sitio designado para los alumnos de la escuela?
Respuesta: Para los alumnos de la escuela está toda la iglesia porque vienen a misa y al catecismo.

Pregunta: Vicios. ¿Cuáles son los dominantes en la feligresía?
Respuesta: Benínar es un pueblo esencialmente agrícola y por virtud de sus ocupaciones del campo no le permiten dedicarse a ninguna clase de expansiones.

Esto es parte de nuestra historia y así os la he contado.

Saludos Benínar.

(c) Francisco Félix Maldonado-Calvache.

domingo 20 de marzo de 2011

La viga de Ohanes




Hubo un tiempo en el que los archivos municipales de los pueblos alpujarreños rebosaban historia. Tenían tantos legajos, tantos libros que hubieran sido el paraíso de cualquier investigador.

Siendo Ohanes un pueblo de realengo, entre noviembre de 1734 y diciembre de 1740 ocurrió el hecho que más adelante vamos a leer, alguien lo recogió y encuadernó, alguien que quiso que generaciones futuras aprendieran del pasado. Por desgracia, los inquisidores del siglo XX destruyeron los documentos, sólo queda de él lo que se publicó en 1939 en la revista Aleteos por los maestros José Miralles y José Carretero.

Esta es una historia antigua que bien podría ocurrir mañana, comienza con una carta que el maestro de Ohanes le envía al alcalde de dicho pueblo:

“Tengo el honor de poner en su conocimiento la inquietud que me produce ver la viga que media la clase que regento, pues está partida por medio, por lo cual el tejado ha cedido y ha formado una especie de embudo que recoge las aguas de las lluvias y las deja caer a chorro tieso sobre mi mesa de trabajo, mojándome los papeles y haciéndome coger unos dolores reumáticos que no me dejan mantenerme derecho.
En fin, señor Alcalde, espero de su amabilidad ponga coto a esto si no quiere que ocurra alguna desgracia con los niños y con su maestro, éste su muy seguro servidor. Dios guarde a usted muchos años. Ohanes, noviembre de 1734”.

Respuesta del señor alcalde de Ohanes:


"Recibo con gran extrañeza el oficio que ha tenido a bien dirigirme y me apresuro a contestarle. Es cosa rara que los agentes de mi autoridad no me hayan dado cuenta de nada referente a la viga, y es más, pongo en duda que se encuentre en esas condiciones, pues según me informa el tío Sarmiento no hará sesenta años que se puso, y no creo una vez dadas esas explicaciones, que no tengo por qué, paso a decirle que eso no son más que excusas y pretextos para no dar golpe. En cuanto a lo de los papeles que se le mojan y el reuma que se le avecina, pueda muy bien guardárselos, aquéllos en el cajón o en casa, y éste yendo a la escuela con una manta. No obstante lo que antecede, enviaré uno de estos días alguno de mis subordinados que mire lo que hay de eso. Y ojo, que su engaño le estaría estar otros seis años sin cobrar los 500 reales de su sueldo.
Dios guarde a Vd muchos años.

El Alcalde Bartolomé Zancajo. Ohanes 28 de noviembre de 1734”.

Respuesta del señor maestro:

"Tengo el honor de acusar recibo a su atento oficio de ayer donde tiene a bien poner en duda el estado de la viga. Desde mi oficio anterior, Sr. Alcalde, hace unos ocho meses, pasaron las lluvias del invierno; y yo siempre mirando la viga, con la inquietud consiguiente: ¿caerá, no caerá? Y así un día y otro, como el en vez de una viga fuera una margarita. Si Vd. no cree lo que le estoy diciendo, puede mandar dos personas peritas, o venir Vd. mismo dando un paseito, si no le cuesta mucha molestia, que yo no le engaño, mas para darle una idea del estado de mi clase me permito acompañarle un dibujo, tomado del natural, que le dará una estampa real de ella. Y de lo del sueldo, no creo que se atreva a tocar los quinientos reales, porque ya sabe Vd. lo que dice el refrán "Al cajón ni... “

En fin, Sr. Alcalde, Dios le guarde muchos años de los efectos de la viga.

Ohanes de las Alpuxarras a 29 de noviembre de 1734. Partido de Uxijar. Reino de Granada.
El Maestro. Zenón Garrido (firmado y rubricado)".

Respuesta del señor alcalde:

”Acuso recibo de su oficío del 29 de noviembre del pasado año y me parece excesiva tanta machaconería, en el asunto de la viga. Sepa el Sr. Maestro, que si no le conviene la escuela puede píllar el camino e irse a otro sitio, que aquí para lo que enseña, falta no hace. ¿Qué le importa a estas gentes, ni a nadie, dónde está Marte, ni las vueltas que da la luna, ni que cuatro por seis son veintisiete ni que Miguel de Cervantes descubrió las Américas? Para coger un mancaje basta y sobra con tener fuerzas para ello. No obstante, como soy amante de la curtura (sic) y no que digan que he echao (sic) al Maestro y que no lo trato, como se debe, nombraré una comisión que informe sobre el asunto de la viga, y si resulta que Vd. me ha engañado, se ha caído.

Dios guarde a V. muchos años.

Ohanes de las Alpuxarras a 15 de octubre de 1735. El Alcalde, Bartolomé Zancajo (firmado y rubricado)".

Y ahora entran en escena los peritos, mandados por el señor alcalde para que emitieran un informe sobre el estado de la viga:


"Antonio Fuentes Barranco y Juan González, maestros albañiles graduados de la villa de Ohanes de la Alpuxarra, informan:

Que personados en el sitio denominado u llamado, sea con perdón, la Escuela de este lugar, a las doce de mañana del día 15 de mayo de 1736, acompañados por el Escribano de este Ayuntamiento, y mandados por el Sr alcalde, opinamos, pensamos, que la viga que ocupa el centro de la clase, aula o sala, que por estos tres nombres se le denomina o circunscribe, que la dicha viga no se haya movido, sólo que ha bajao cosa de diez o doce deos, sólo caer, pero nunca juntarse con el suelo aplastando a los que coja dentro. Pero como quiera que la madera es un cuerpo astilloso, tiene que crujir antes de pegar el golpazo dando tiempo a que se salven por lo menos siete u ocho, todo lo cual, y puesta la mano en el corazón y en conciencia, decimos, que el peligro que ofrece la aludida viga es un peligro leve, o sea de poca trascendencia. Todo lo cual firmamos y no sellamos, por no tener sello en Ohanes a la fecha arriba indicada..

Antonio Fuentes y Juan González (firmado y rubricado)"


Y ahora entra en escena el señor escribano del lugar y emite su informe:

"Don Celedonío González-García, Escribano de la villa de Ohanes de las Alpuxarras, partido de Uxixar, reyno de Granada, digo, declaro y doy fe, de cuanto en esta información del Maestro de primeras letras de esta localidad, sobre una viga que dice el primero al señor Alcalde, o sea al segundo, está partida en el techo de su clase. Mi informe imparcial, desapasionado y verídico, como corresponde a mi profesión, es el siguiente: Si la viga cae y amenaza peligro, puede ocurrir:

1. Que mate al maestro, en cuyo caso esta digna Corporación se ahorraría los quinientos reales que le paga.
2. Que matase a los niños en cuyo caso sobraba el Maestro.
3. Que matase a los niños y al Maestro ocurriendo en este caso, como suele decirse, que se mataban dos pájaros de un tiro.
4. Que no matase a nadie, en cuyo supuesto no hay por qué alarmarse.

Examinados en derecho las causas y efectos que anteceden, emito este informe, honrado y leal, cumpliendo con ello un deber de conciencia.

En Ohanes de las Alpuxarras a 15 de mayo de 1736. Celedonio Gronzález-García (firmado y rubricado)".

Y el último documento que cuenta cómo terminó el asunto de la viga. decia así:

"Yo, don Joseph Sancho Mengíbar, Cronista ofícial de la villa de Ohanes de las Alpuxarras, declaro por mi honor ser ciertos los hechos que a continuación describo, para que de ellos quede constancia en el Histórico Archivo de esta villa, lamentando que la índole de los mismos ponga un hito trágico en los bucólicos anales de este pueblo. El día catorce de octubre, del año de Nuestro Señor Jesucristo de míl setecientos cuarenta, siendo Alcalde de esta villa don Bartolomé Zancajo y Zancajo, y siendo las doce de su mañana, se hundió el techo del salón de la Escuela de esta localidad, pereciendo en el siniestro, el señor Maestro de primeras letras, don Zenón Garrido Marín y los catorce niños que en aquellos momentos daban su clase. Después de laboriosos trabajos, fueron extraídos de entre los escombros, los restos de las víctimas y trasladados al Depósito del Cementerio Municipal, acompañados del pueblo en masa, que era partícipe por entero del dolor que significaba tal catástrofe, ya que todos, más o menos directamente, les alcanzaba, dado el número tan elevado de inmolados en aras de la cultura.

Abierto el oportuno expediente, se ha podido comprobar que por parte de la Autoridad competente se tomaban periódicamente todas las medidas encaminadas a velar por el buen funcionamiento del sagrado recinto; y como prueba concluyente, se presentó un Expediente, incoado al efecto, en que dos peritos albañiles y el Ilustre Escribano de esta villa, informaban sobre el buen estado del local, en fecha muy próxima al suceso, ya que los informes datan del día 15 de mayo de 1736; quedando plenamente demostrado que únicamente un accidente fortuito fue el responsable del hundimiento a que hemos hecho referencia.

Y para que quede constancia, lo redacto y lo firmo en Ohanes de las Alpuxarras a quince de diciembre de mil setecientos cuarenta.

Joseph Sancho".


Esto es historia y así os lo he contado.

Francisco F. Maldonado Calvache.

sábado 18 de diciembre de 2010

El Murallón: historia de una fuente según las actas capitulares de Benínar (Almería, España)



Todas las civilizaciones han nacido a la orilla de un mar o río. El agua siempre ha estado acompañando al hombre a lo largo de la historia.
Desde la prehistoria los benineros bebieron el agua de su río, por decenas se contaron las epidemias y por centenares los muertos.


Cuando se necesitaba agua, se iba con el cántaro al río, si éste iba sucio se hacía un pequeño pozo en la arena, se dejaba que el agua filtrada lo inundase y se llenaba con una calabaza.

La costumbre de tirar los animales muertos al río y la falta de higiene en calles y casas, pasaban factura en forma de epidemias periódicamente. Famosa fue la de cólera de 1834 que coincidiendo con la segregación de Darrícal, se culpó a estos de haberla provocado, cuando la realidad era que Almería entera sufría esa plaga.

La plaga de cólera de 1834 mató al 8.8% de la población de Benínar, de 520 habitantes murieron 46. En la de 1885 fallecieron 20, menos de la mitad que 50 años antes, debido, en gran medida, a que Benínar ya tenía médico.

Fueron las nuevas leyes sanitarias y los consejos de nuestros médicos, entre ellos, Eugenio y Juan Sánchez Quero, los que atajaron esas malas costumbres higiénicas tan habituales en la época. Los animales se dejaron de arrojar al río, se llevaban a la Grajera, además se construyó un cementerio nuevo a las afueras del pueblo.

En Benínar había una gran paradoja, tenía agua en abundancia pero ésta no era potable. La del río no era fiable y la de las fuentecillas de los alrededores eran privadas y destinadas al riego. Hacía falta una fuente en el pueblo.

El 14 de agosto de 1904, siendo alcalde don Salvador Medina Sánchez se reunió el pleno del ayuntamiento a las doce de la mañana en el salón de sesiones de la Casa Capitular. El segundo teniente alcalde, don Francisco Medina Sánchez pidió la palabra y expuso: “que haciéndose eco de la aspiración constante de este vecindario, tiene que traer hoy al conocimiento de la Corporación una necesidad que es bien sentida y que urge que se tenga en cuenta para ver de lograr su atención en la forma que corresponda. Se trata de la posición que tienen estos vecinos de que se construya una fuente pública en lugar céntrico del pueblo para el abastecimiento de agua potable con que puedan surtirse los mismos, precisión que es tanto más de notar cuanto que no existe ninguna fuente, dando con ello lugar a que con perjuicio manifiesto de todos se tenga que acudir a proveerse del imprescindible líquido unas veces al río y otras a lugares distantes en grado máximo del centro de éste lugar.
Y con ser esto lamentable por la expresada circunstancia, es además peligroso para la salud por las malas condiciones en que se beben las únicas aguas que hay facilidad de adquirir, lo cual hace que presente hondamente la expresada circunstancia.
En tal virtud, el que habla, entiende que debe procurarse el medio de conseguir la construcción de la fuente que se desea, previos a los requisitos pertinentes y el estudio del sitio de que sea más fácil derivarla para lograr la satisfacción de este deseo ya citado”.

La Corporación “se enteró de lo manifestado por el señor Medina Sánchez, discutió ampliamente el particular y acordó preocuparse de este deseo de vecindario para subvenir a él en la forma que sea procedente, disponiendo volver a tratar de este importante asunto en cuanto se haya discurrido sobre el mismo con la meditación que reclama su resolución”.

El 17 de diciembre de 1904 el segundo teniente de alcalde, manifestó “que dada la necesidad que el vecindario siente por la pronta construcción de la fuente que ha de surtir de agua potable a la población, creía conveniente se gestionase por el municipio el pronto despacho del presupuesto ordinario para el próximo año, ya que es la base de los trabajos y, en su virtud, que proponía a la Corporación se autorizase a persona interesada para que fuera a la capital. El ayuntamiento, teniendo en consideración lo avanzado del tiempo y que es de gran utilidad comenzar los trabajos de encauzar las aguas que han de abastecer la población se acordó, previa la conformidad del interesado, que por el teniente alcalde proponente, se hiciesen las gestiones necesarias a lograr aquel fin y que para retribuir los gastos que le origine el viaje, se libre por el señor alcalde ordenador, cuando el estado de fondos lo permitan la cantidad de cincuenta pesetas con cargo al capítulo 11 imprevistos del presupuesto corriente”.

El 21 de enero de 1905 se acordó por la municipalidad “dar un voto de confianza al alcalde para que se gestionara el pronto comienzo de los trabajos y para que, en unión de peritos se observara el sitio más conveniente de donde han de traerse las aguas”.

El agua debía proceder de una mina excavada en la tierra y debía estar en sitio público o tierras comunales pertenecientes al ayuntamiento.
Después de diversos estudios visuales se vio que el sitio más idóneo para hacer la mina era en el lugar conocido como el Murallón.

El día tres de junio de 1905 se dio orden para que “a don Francisco Sánchez se satisfaga como encargado de las obras de la fuente en construcción 214,65 pesetas por jornales, herramientas, dinamita, cefre (mecha, en el argot de las caleras) y fulminantes para barrenos, dadas en la mina abierta para alumbrar aguas que han de abastecer a la población según cuenta que presentó y que fue aprobada”.

El 16 de diciembre de 1905 “para que la construcción de la fuente fuera más rápida o más breves los trabajos, se ha conseguido que el molinero don José María Sánchez Sánchez paralizara la molienda cortando el agua que discurre por el car y que le sirve de fuerza para su industria. Que este hecho, de gran importancia por el beneficio que hace a la brevedad de los trabajos puesto que la cañería se está construyendo por el mismo car, con lo cual se evitan muchos metros de tubería. Esto trae muchos perjuicios al molinero porque en estos días próximos a la festividad de la Pascua los ingresos de esta industria se le aumentan considerablemente y, será indemnizado de estas pérdidas con la cantidad de ciento sesenta pesetas.
También se acuerda indemnizar a Antonio Sánchez López de los perjuicios originados a una finca de su propiedad por donde pasa la tubería de la fuente con la cantidad de 50 pesetas y a Antonio Martín Rodríguez, como representante de don Emilio Guillén Moratalla y a don Juan Martín Rodríguez, por igual concepto de indemnización, con la suma de 13,56 pesetas a cada uno”.



Antígua tubería

El cuatro de agosto de 1908, “se paga a Aniceto Vargas Sánchez cinco pesetas por reparaciones en la fuente pública”.

El 25 de agosto de 1906, “se abona a don Pedro Lara, de Berja, el importe de 7,50 pesetas por seis arrobas de porcelana para la reedificación de la fuente.
A Antonio Sánchez López como indemnización por los daños que le puedan causar en una finca de su propiedad por los trabajos en la referida fuente, 15,60 pesetas.
A José María Sánchez Sánchez por los perjuicios en el molino, 30 pesetas”.

El 22 de diciembre de 1906 “pago a Aniceto Vargas Sanchez por su trabajo personal en el arreglo de las cañerías de la fuente pública, 25 pesetas”.

El 29 de diciembre de 1906 “pago de 16 pesetas a Antonio Rincón Fernández por su trabajo personal como maestro albañil de cuatro días y medio invertidos en el arreglo de la fuente pública”. Como curiosidad, en 1906 un maestro albañil cobraba unas tres pesetas por una jornada de trabajo en Benínar.

El 9 de febrero de 1907 “con motivo de las lluvias, la parte de calle donde está la fuente pública había sufrido grandes desperfectos, los cuales hacían temer la ruptura de las cañerías que conducen el agua de la fuente y que procedía su evitación de mayores perjuicios arreglar el piso en cuestión de la calle lo antes posible”.

El 20 de julio de 1907, “pago de 5,50 pesetas a Pedro Lara Garzón por un quintal de porcelana para el arreglo de la fuente”.

Podemos observar que en ningún momento se la llama fuente del Murallón, esto es porque sólo había una. Años después, al donar el canónigo de la catedral de Granada José Sánchez Quero su parte de la fuente de la Cañaroa al pueblo de Benínar para beber se la denominó “del Murallón” porque de ahí venía su agua.

El 7 de febrero de 1908, “la fuente pública ha sufrido deterioro cortándose la tubería por las avenidas del río y se hace preciso su recomposición. El maestro albañil y el oficial han intervenido diez días y medio de trabajo en la reconstrucción y se han gastado cuatro quintales de porcelana y cinco caices de cal así como 65 tubos de barro.
Se paga a Antonio Rincón Fernández, maestro albañil 31,50 pesetas por el trabajo personal en la recomposición de la fuente, que se le debe desde el año anterior, a Aniceto Vargas Sánchez se le paga 18,37 pesetas por el mismo concepto.
A Gabriel Arqueros, de Berja, se le paga 13 pesetas por 65 tubos facilitados para la bañería de la fuente.
A Julio Faura, de Berja, 22 pesetas por cuatro quintales de porcelana.
A Juan Sánchez Rincón 17,50 pesetas por cinco caices de cal.
A Ángel Román Sánchez 3,60 pesetas por seis libras de aceite invertidos en las juntas de los tubos”.

El 6 de junio de 1908 “con motivo de las lluvias y avenidas del río había infringido desperfectos a la tubería de la fuente pública y que encontrándose el verano tan cerca y siendo tan necesaria el agua de la fuente, se hace preciso su pronto arreglo”.

Esta fue una constante a lo largo de los años, cada vez que salía el río rompía las tuberías y había que arreglarlas.

La primera ubicación de la fuente fue en la esquina de la calle Real con la Ramblilla, pero debido a los desperfectos causados por las avenidas del río y rambla se cambió al Murallón y años después, al poner tuberías de plomo, se colocó en la Ramblilla (tal como se ve en la foto).

Toda gran obra tiene su sacrificio en vidas humanas, en la mina falleció Antonio Sánchez Sánchez, de Rosalía.


Quiero agradecer la colaboración que he tenido para la realización de este artículo de Paco Ramón Sánchez Maldonado y Pedro Medina Molina.

(c) Francisco Félix Maldonado Calvache. En Granada a 18 de diciembre de 2010.

domingo 10 de octubre de 2010

Turón de las Alpujarras

Oculto por los montes de la sierra de la Contraviesa se encuentra Turón, pueblo alpujarreño con más de dos mil años de historia.

Turobrigia lo llamaron los romanos y de él exportaban sus higos, famosos por todo el Mare Nostrum.

Su iglesia, reconstruida en el siglo XVIII ha dejado al descubierto unas pinturas inéditas en la decoración alpujarreña.





Saludos.

lunes 30 de agosto de 2010

El museo de Pedro Garzón

Hirmes, el lugar donde se detuvo el tiempo.

Nadie sabe el origen de esa palabra Sus comienzos, su andar a lo largo de los siglos, siempre en silencio. Sus calles, sus casas, sus gentes, viven en la soledad más absoluta de la Alpujarra, el cantar de los ruiseñores es su acompañamiento, el murmullo de la fuente es el alma que da vida a la frondosa vega que los envuelve.

Los San Roques, la rambla, el cerro del Gavilán, el todopoderoso Cantamuros, el Trance... son accidentes geográficos que lo han protegido a lo largo de los milenios, que han visto como generaciones de diversas culturas bebían el suave néctar que brota de su tierra.

En Hirmes, Pedro Garzón y familia han hecho un museo, alpujarreño para más señas, repleto de útiles frecuentes en otras épocas y extintos hoy.



miércoles 18 de agosto de 2010

La Cañaroa y las Viñuelas, dos fuentes alpujarreñas

La Cañaroa y las Viñuelas son dos pequeñas fuentes de agua fresca, pura y cristalina, que solo saben a agua.
Enclavadas en pleno corazón de la Alpujarra extraen de la tierra el nectar de la vida que poco a poco manan para saciarnos nuestra sed.




Saludos.

lunes 9 de agosto de 2010

Genealogía del apellido Medina en Benínar (Almería - España)

Os presento mi segunda investigación sobre los apellidos benineros.

Hoy le toca el turno al apellido Medina, un viaje a través de seis generaciones durante más de dos siglos.
Esta vez he contado con la inestimable colaboración de Pedro Medina Molina y he llevado la investigación hasta su persona.

Este trabajo no está completo, como bien dice el título sólo he investigado hasta José Medina que al casarse con la beninera María Ramona Morales creó la rama del apellido en nuestra tierra. Ahora, deben ser los descendientes de José Medina y los amantes de la genealogía quienes afinen este trabajo, los cimientos ya están colocados.













Saludos Benínar.
(c) Francisco Félix Maldonado Calvache.

viernes 6 de agosto de 2010

Cuevas del Campo, aspectos destacados de su historia




Hoy no voy a publicar ningún artículo histórico, quiero presentar un libro, el libro “Cuevas del Campo: aspectos destacados de su historia” de Andrés Prieto Martín.

Falta hacía y sigue haciendo que los habitantes del Altiplano granadino se sentaren y escribieren parte de su historia.

Este libro es ameno, sencillo, 191 páginas de fácil lectura que se leen de un tirón. El precio, ridículo, cinco euros, los costes de la impresión.

Cuevas del Campo es un bonito pueblo al norte de la provincia de Granada, joven y vigoroso nació al amparo de Zújar y cuando alcanzó la mayoría de edad se independizó. Todo esto Andrés nos lo relata en tres partes, la primera como fue la segregación eclesiástica de Zújar, después la política y termina con los inevitables conflictos vecinales entre los dos pueblos.

Otra parte interesante son sus fotografías, antiguas y entrañables que dan viveza aún más si cabe a la lectura.

Mucho y bien queda por escribir de aquel lugar, el camino ya está empezado.
Un saludo.

domingo 6 de junio de 2010

Repoblación de Otivar y Lentejí. Parte 2.

VISTA DE OTIVAR
Si cogemos la carretera denominada “la Cabra”, que parte del Suspiro del Moro, llegamos a Otívar, pueblo granadino situado en el extremo suroccidental de la provincia , al pie de la Sierra de Cázulas y de la Almijara en la Alpujarra granadina.

Laderas abruptas y fuertes pendientes son las características fundamentales de esa zona.
Al parecer Otivar se crea a raíz de la ruta del pescado que iba desde Almuñecar hacia Granada. La calle Venta era el lugar de descanso y reposo de los mercaderes y la calle Cargadero era donde descargaban las mercancías transportadas por los animales.
Durante la Guerra de la Independencia las tropas francesas del general Sebastiani incendiaron la localidad en represalia por las acciones de Juan Fernández Cañas, conocido como el alcalde de Otívar o el tío Caridad, guerrillero jefe de una partida que trajo en jaque a las tropas invasoras.

Desde el punto de vista monumental las construcciones más importantes son:

La Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción ( siglo XVIII ).
La Iglesia Parroquial de San José ( del XVI ) que conserva una interesante armadura mudéjar.
La Casa Principal de Cázulas ( llamada Casa de la Marquesa ) un palacete árabe que antaño fue residencia señorial.

En su término municipal nace el río Verde que discurre por el valle que lleva su nombre y que riega las tierras de esta población, de Jete y Almuñécar.


VISTA DE LENTEJÍ
Lentejí, a un tiro de piedra de Otívar, es un entramado de calles estrechas y empinadas, el edificio más sobresaliente es la Iglesia de la Virgen del Rosario, un bello templo mudéjar del siglo XVI.

Ambos pueblos se repoblaron a la vez.


Relación de pobladores según el libro segundo del apeo de 1573 hecha por el licenciado Caballa y el escribano Juan Capillo:

01. Juan del Castillo. Natural de Orán. Cinco suertes.
02. Hernando de Aranda. Natural de Córdoba. Cinco suertes.
03. Juan de Chavez. Natural de Truxillo. Cuatro suertes.
04. Alonso de Torres. Natural de Lucena. Una suerte.
05. Juan Fernández. Natural de Pontevedra. Una suerte.
06. Antonio Hernández. Natural de León. Una suerte.
07. Andrés de Soria. Natural de León. Una suerte.
08. Diego Velásquez. Natural de Jaén. Una suerte.
09. Pedro Miguel Melero. Natural de Jaén. Una suerte.
10. Xpbal de Selvera. Natural de Sevilla. Una1 suerte.
11. Lázaro de Tamaio. Natural de Jaén. Una suerte.
12. Pedro de Ochoa. Natural de La Rambla. Una suerte.
13. Domingo de Almonox. Natural de Nauaquende. Una suerte.
14. Juan Pérez. Natural de Ciudad Real. Una suerte.
15. Juan de Arza. Natural de Úbeda. Una suerte.
16. Martín de Baeza. Natural de Baeza. Una suerte.
17. Antón Sánchez “el mozo”. Natural de León. Una suerte.
18. Rodrigo Alonso ¿?. Natural de Jaén. Una suerte.
19. Gaspar Díaz. Natural de Mata de Alcántara. Una suerte.
20. Antón Alvarado. Natural de León. Una suerte.
21. Juan Albertos. Natural de Gandía. Una suerte.
22. Alonso Heredia. Natural de Andujar. Una suerte.
23. Hernando de Valderas. Natural de Sevilla. Una suerte.
24. Aquiles de Moiatos. Natural de Jaén. Una suerte.
25. Pedro Martín. Natural de Antequera. Una suerte.
26. Francisco de Aranda. Natural de Antequera. Una suerte.
27. Pedro de Almazán. Natural de Antequera. Una suerte.
28. El beneficiado. Una suerte.
29. El sacristán. Una suerte.

Nota: Transcripción literal del libro 2 de Apeo y Repoblación de Otívar y Lentejí.

Saludos.

sábado 1 de mayo de 2010

Genealogía del apellido Añez 2ª parte


Con esta segunda entrega concluyo el apasionante viaje que he hecho a través del siglo XIX buscando a vuestros ancestros. Han sido muchas horas de archivo e investigación condensadas en 25 páginas que he subido a un álbum de picasa para que os las podáis descargar (al margen del blog).

He completado este estudio con las mujeres Añez, sus maridos y con un nuevo hijo de Vicente, Nicolás.

Queda pendiente continuar con la investigación en Pisa (Italia) ¿Alguien quiere acompañarme en este viaje?

Saludos.

© copyright Paco Maldonado Calvache 2010

domingo 4 de abril de 2010

La repoblación en Mecina Alfahar (Granada)


Después de la rebelión de los moriscos (1568-70) y posterior expulsión , el lugar de Mecina Alfahar fue repoblado a partir de 1572 por:

Juan Fernández.
Antón Martín.
Diego de Chinchilla.
María de Tauste.
Juan Martín.
Alonso de Arraque.
Gabriel Chacón.
Diego Muñoz.
Juan Ruiz.
Miguel Sánchez.
Juan Jiménez.
Diego de Cepeda.
Gaspar Feliz.
Luisa de la Peña.
Marín Núñez.
Sebastián Sánchez “el mozo”.
Sebastián Sánchez “el viejo”.
Alonso de Zurita.
Bartolomé Díaz.
Bartolomé Gómez.
Sebastián Sánchez.
Pedro Moreno.
Gómez Chacón.
Alonso Sánchez.
Francisco de Herrera.
Gómez Chacón.
Gregorio Sánchez.

Saludos.

martes 2 de febrero de 2010

Los Añez










Hace un año empecé un proyecto sumamente ambicioso, hacer la genealogía de los apellidos de Benínar (Almería). Los Maldonado, Callejón, Rincón, Añez, Roda, Martín, Sánchez… ¿de dónde vinieron? ¿Cuándo lo hicieron? ¿Quién fue el primero que se estableció en Benínar? Poco a poco a estas preguntas les voy poniendo nombre y apellidos.

He querido empezar este estudio con el apellido más raro y escaso de todos, los Añez.

Si hacemos una búsqueda en internet vemos que no hay más de 800 indivíduos y una buena parte son descendientes de la zona Benínar-Darrícal.

Hacer un estudio genealógico es un trabajo lento y laborioso, hay que dedicarle un tiempo que no se tiene y no siempre se ve coronado con el éxito.

Esta genealogía que aquí os presento la he localizado sólo para el siglo XIX y faltarán individuos, con vuestra ayuda la completaremos.

Vicente Añez, natural de la ciudad de Pisa (Reino de Italia) (transcripción literal de la partida de bautismo de su hijo Luis) se estableció en Darrícal a finales del siglo XVIII, se casó con Micaela Moreno Baños y tuvieron dos hijos, Benito y Luis.

Benito Añez Moreno se casó dos veces. Su primera mujer fue Juliana Victoria y tuvieron dos hijos, Esteban y Francisco. En 1844 quedó viudo y cinco años después se casó con María Antonia López Rodríguez, tuvieron a Simón Celedonio.

Esteban Añez Victoria se casó el 26 de marzo de 1853 con María Sánchez López y tuvieron a Esteban Añez Sánchez que se casó el 31 de diciembre de 1884 con Salvadora Sánchez Baños.

Francisco Añez Victoria se casó con María Medina Mérida y tuvieron a Francisco Antonio Añez Medina que se casó el 17 de julio de 1868 con Antonia Muñoz Martín.

Simón Celedonio Añez López se casó el 5 de septiembre de 1851 con María de los Dolores Moreno Victoria.

El otro hijo de Vicente Añez, Luis se casó el 23 de octubre de 1840 con Francisca Catena Sierra, tuvieron a Joaquín Añez Catena que se casó el 6 de noviembre de 1865 con Isabel Victoria Jiménez y a Esteban Añez Catena, que se casó el 25 de febrero de 1860 con María Aguilera Rojas.

En el cuadro que adjunto se ve con más claridad (pincha sobre la imagen).
Saludos.

domingo 17 de enero de 2010

Calvaches en la América del siglo XVI



En el Archivo General de Indias sito en la ciudad de Sevilla (España) nos encontramos a dos Diego Calvache (o Calbache) que vivieron en el siglo XVI y que viajaron a América.

El primero aparece en un documento fechado en 1535 y es una Real Cédula a los Oficiales de la Casa de la Contratación para que restituyan a Diego Calvache los tres esclavos indios que trajo de Guatemala con licencia del gobernador de aquella provincia.

(ES.41091.AGI/1.16403.15.2028//INDIFERENTE,1961,L.3,F.232V).

El segundo, de 1578, aparece en el Catálogo de pasajeros a Indias, volumen 6, y dice:
Diego de Calbache, natural de Sevilla, soltero, hijo de Melchor de Calvache y de Isabel Núñez, viaja a Nueva Galicia como criado del doctor Juan de Pareja.

(ES.41091.AGI/1.16419//PASAJEROS,L.6,E.742)

¿Será alguno de estos dos el Diego Calvache que aparece en el libro “El carnero” de Juan Rodríguez Freyle?

Saludos.

domingo 25 de octubre de 2009

El apellido Calvache 3ª parte




Los Calvache en Torredonjimeno y Jaén capital.

Todo aquel que haya iniciado una investigación genealógica sabe que el tiempo es nuestro peor enemigo. Al retroceder en él nos damos cuenta que nos pone la zancadilla una y otra vez.

Revoluciones, incendios, calamidades naturales… se alían con su transcurrir para ponernos más difícil nuestra investigación.

Sólo en puntuales ocasiones se llega al éxito y casi siempre es incompleto.

Gracias a la inestimable ayuda de Carlos Ramírez y de José Manuel Ureña, mis manos y ojos en esta investigación, he conseguido remontar los siglos hasta llegar al XVI.

El día siete de enero de 1581, en la parroquia de Santa María de Torredonjimeno se bautizó al primero nacido en esta villa, a Isabel Calvache, hija de Gabriel Calvache y de María Delgada, los padrinos fueron Juan Fernández y su mujer Catalina Ximénez.

Parece ser que a Torredonjimeno llegaron dos hermanos, Gabriel y Alonso Calvache, se casaron y tuvieron 13 hijos.

Lamentablemente en las partidas de bautismo no pone la procedencia de los padres por lo que la investigación se encuentra en este lugar en punto muerto a la espera de nuevas indagaciones.

Pero mi sorpresa fue mayúscula cuando consulté el primer libro de bautismo de la hoy en día inexistente iglesia de San Lorenzo de Jaén capital, encontrando a Calvaches aún más anteriores:

+ El 9 de enero de 1554 se bautizó a Quiteria, hija de Luis Martínez de Calvache y de Isabel López, compadres fueron el prior Juan Romero y Quiteria López.

+ El 17 de febrero de 1565 se bautizó a Antonia, hija de Luis Martínez de Calvache y de Isabel López, fueron los compadres el beneficiado Fernando de Leyva y Quiteria López, abuela de la niña.

+ El 13 de octubre de 1567 se bautizó a Quiteria, hija de Luis Martínez de Calvache y de Isabel del Castillo, fueron sus compadres Cristóbal de Aguilar y María López.

En la próxima entrega veremos el apellido en Granada-Almería.

Saludos.
© copyright F. Maldonado Calvache. 2009