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martes, 5 de agosto de 2025

La emisión de billetes del Consejo Municipal de Jumilla (Murcia)

 La emisión de billetes del Consejo Municipal de Jumilla (Murcia)

Introducción.

Municipio situado al norte de la Región de Murcia, en la comarca del Altiplano. Famosa por sus vinos y peras, ambos con denominación de origen.

En 1938 tenía 20.500 habitantes.

En trabajos anteriores hemos visto cómo se ordenaban las emisiones de billetes locales, pero, en una época en la que no había teléfono en la mayoría de los pueblos, ¿Cómo se enteraban de lo que ocurría? Fácil, las noticias saltaban de pueblo en pueblo por boca de los viajeros.

Las primeras emisiones no tuvieron que ser fáciles. La economía estaba estancada por la falta de moneda circulante y el gobierno de la República hacía promesas pero no daba soluciones. Había que emitir moneda local sí o sí, pero había miedo a represalias. ¿Quién se atrevía a dar el primer paso? Hay que tener en cuenta que eran momentos excepcionales, de caos. Nadie estaba preparado para lo que estaba pasando y eran los alcaldes (en emisiones municipales) los que tendrían que tomar decisiones comprometidas al margen de la legalidad vigente.

En el Centro Documental de la Memoria Histórica, entre sus fondos, hay una carta muy interesante de un alcalde buscando información para poder justificar la emisión que iba a hacer.

Carta del alcalde de Tobarra (Albacete) al de Jumilla (distancia entre ambos pueblos 48 kilómetros), fechada el 15 de marzo de 1937 (21 días después de acordar el Consejo Municipal de Jumilla la primera emisión). Tobarra hizo la suya en el mes de marzo (en septiembre hicieron otra).

“Camarada alcalde de Jumilla.

Distinguido compañero: Salud.

Soy noticioso de que ese Consejo Municipal o Ayuntamiento, ha emitido papel moneda para facilitar las transacciones y cambios de poca importancia y, existiendo en este Municipio la misma necesidad por la carencia de moneda fraccionaria, me permito rogarle se sirva si lo tiene a bien, informar a la mayor brevedad posible acerca del procedimiento seguido para llegar a la efectividad de poner en circulación ese papel (si ha habido autorización oficial del Gobierno, formalidades en la emisión, formalización en la Caja Municipal de dicha emisión, reservas y acuerdos municipales, etc.), y cuantos datos o antecedentes juzgue oportunos comunicarme para el mejor conocimiento del asunto.

Con este motivo, se ofrece de Vd. Attº S.S. y compañero q.l.e.l.m. y saludos antifascistas.

Firma ilegible.”


Jumilla. Aureo Calicó Subasta 404, lote 293 anverso


Emisiones.

En enero de 1937 eran cesados todos los miembros que componían la Junta de la Caja de Ahorros Y Monte de Piedad de la Cámara Agrícola de Jumilla. Como presidente de la gestora se nombra al alcalde, Diego Abellán Guardiola.

En el mes de marzo comienzan a realizarse pagos a la litografía Cristóbal Pagán de Murcia por la emisión de billetes locales. En principio se realizaron 43.600 billetes de 50 céntimos y 24.550 de una peseta. Esta emisión se ampliaría posteriormente con otros 33.925 (desconozco cuántos de cada valor) y en agosto se imprimirían los de 25 céntimos. A pesar de ser distintas emisiones, todos tienen la misma fecha de emisión.

Acta de la sesión del Ayuntamiento del 22 de febrero de 1937. El concejal Gabriel Carrión Jiménez manifiesta que como Depositario de los fondos municipales y de acuerdo con el señor Alcalde-Presidente Diego Abellán Guardiola, dice que “teniendo en cuenta las circunstancias tan anormales que en todos los aspectos venimos atravesando y, al igual que ya ha hecho Murcia y otras poblaciones de la provincia, este ayuntamiento debiera acordar, el que se hiciera una emisión de 40.000 billetes de 50 céntimos y otros 20.000 de una peseta, con fecha 25 de febrero actual, con impresión a dos tintas y una inscripción que diga “El Consejo Municipal de Jumilla pagará al portador la cantidad de…” en billetes del Banco de España. El acuerdo se aprueba por unanimidad”.

Acta de la sesión del día 15 de marzo de 1937. “A propuesta del concejal y Depositario de estos fondos, Gabriel Carrión Jiménez, se acuerda ampliar la emisión de billetes locales de 50 céntimos y de 1 peseta, que se acordara en la sesión del 22 de febrero anterior, hasta que se cubran las necesidades o peticiones que se formulen para el cambio de moneda por estos vecinos”.

El 25 de agosto de ese año se disuelve el ayuntamiento y por imperativo del Gobernador Civil de Murcia (Vicente Sarmiento), se elige el nuevo Consejo Municipal entre los miembros seleccionados de los partidos políticos y sindicales (U.G.T, Agrupación Socialista, Partido Comunista, Unión Republicana e Izquierda Republicana. Resulta elegido alcalde presidente Juan Terol Martínez, por 18 votos y una papeleta en blanco. También se designa a Gabriel Carrión Jiménez Depositario de los fondos Municipales.

Acta sesión del 28 de agosto de 1937. “El concejal, don Pedro Olivares Lencina, habla de las dificultades que el comercio y el vecindario de esta población experimenta en las transacciones y compraventas por la falta de numerario y más especialmente por la calderilla, proponiendo y así se acuerda, que se haga una emisión de billetes para este municipio de 25 céntimos, con igual fecha que los ya emitidos, por un total de 25.000 pesetas* hasta que se cubran las necesidades o peticiones que se formulen para el cambio de moneda por este vecindario”. Como curiosidad, reseñar que la firma del alcalde que aparece en los billetes de 25 céntimos es la de Diego Abellán, en vez del recién nombrado Juan Terol. Como depositario, sigue siendo Gabriel Carrión.

Acta sesión 24 de enero de 1938. “En el Boletín nº 14 se inserta un decreto del Ministerio de Hacienda y Economía ordenando que todas las emisiones de vales, bonos, billetes o monedas que no hayan sido hechas por el Tesoro Público o por el Banco de España, serán recogidos, en el plazo máximo de un mes, a contar de la fecha de publicación de este decreto, por los particulares, empresas, corporaciones u organismos autónomos que las hubieran realizado, abonando a su presentación a los respectivos tenedores en monedas o billetes del Estado o del Banco de España, el importe nominal que expresen dichos vales, bonos, monedas o billetes.

El Concejo Municipal acuerda publicar dos bandos, el primero a comienzos del mes de febrero haciendo saber esta noticia al vecindario y, el segundo fijando otro mes más para que cuantos posean billetes emitidos por la corporación puedan canjearlos por monedas o billetes del Banco de España o del Estado, en la Intervención de Fondos y en la sucursal del Banco Hispano Americano.


Jumilla. Aureo Calicó Subasta 404, lote 293 reverso


Características.

Organismo emisor: Consejo Municipal de Jumilla.

Fecha de emisión: 25 de febrero de 1937.

Material del billete, forma y tamaño: Papel con forma rectangular. Medida 96 x 55 mm

Características: Impresos por ambas caras. Sin serie. En el anverso, situado en el centro el escudo de la República, el valor del billete y firmas impresas del alcalde y depositario. Numeración tamponada en vertical a la izquierda del escudo. Sello tamponado del escudo de la república, normalmente en color rojo o azul (dependiendo del valor) y sobre la abreviatura Cts en el billete. En el reverso, en el centro el valor del billete en número y letra, rodeado por la leyenda “CONSEJO MUNICIPAL JUMILLA”.

Valores.

25 céntimos. De color marrón oscuro y claro en anverso. Sello tamponado de la República en rojo.

50 céntimos. De color azul y marrón claro en anverso, verde y lila en reverso. Sello tamponado en rojo del escudo de la República.

1 peseta. Anverso de color rojo, azul marino y rojo en reverso. Sello tamponado en azul del escudo de la República.

Conclusiones.

No siempre se cumplía lo que se aprobaba en pleno con lo que se encargaba en la imprenta. En este caso la emisión de billetes de 25 céntimos (*) se asemeja más al número de unidades emitidas que al valor monetario aprobado.

Los valores emitidos que más se aproximan a la realidad son los que calcularon los hermanos Castaño en su libro:

-25.000 billetes de 25 céntimos.

-50.000 billetes de 50 céntimos.

-100.000 billetes de 1 peseta.

Biografías.

- Diego Abellán Guardiola. Nació en 1889 en Jumilla. De oficio bracero. Fue miembro de la UGT y afiliado a la Agrupación Socialista de Jumilla, a la que representó en los Congresos Extraordinarios del PSOE en 1919, 1920 y 1931 y en el XIII Congreso en 1932, donde fue propuesto para ser miembro de la Comisión de «peticiones a los poderes públicos». Fue candidato del PSOE por Murcia-provincia en las elecciones generales de 1933, sin resultar elegido. En febrero de 1934 fue designado secretario-tesorero de la Federación Provincial Socialista de Murcia. Durante la guerra civil fue alcalde presidente del ayuntamiento de Jumilla y gobernador civil de Ciudad Real del 28 de marzo al 28 de mayo de 1938. Detenido al finalizar la guerra civil fue condenado a muerte en Consejo de Guerra. En julio de 1940, cuando tenía 51 años, ingresó en la prisión de Cieza (Murcia) y el 3 de marzo de 1942 fue trasladado a la de Murcia, donde fue ejecutado el 30 de junio de 1942 en un lugar próximo al cementerio de dicha población.

- Gabriel Carrión Jiménez. Concejal y depositario de los fondos municipales. Afiliado a Unión Republicana de Jumilla.

- Juan Terol Martínez. Secretario de la Agrupación Socialista de Jumilla y alcalde desde el 25 de agosto de 1937. Herido de gravedad en junio de 1938 en un atentado en la puerta de Correos junto a Gabriel Carrión Jiménez y Benito Martínez Cutillas. Fueron tiroteados por una discusión que tuvo en diciembre de 1937 con un vecino, que acabó muerto a tiros. La viuda del finado fue quien los tiroteó. Al terminar la guerra fue detenido, encarcelado y condenado a destierro. Se le concedió la libertad provisional el 25 de septiembre de 1943 y la pena de destierra le fue conmutada el 15 de febrero de 1944.

Fuentes documentales.

-Archivo Municipal de Jumilla. Libro de actas de 1937.

-Historia de los billetes locales de la Región de Murcia (1936-1939). Agustín y Ricardo Castaño, Jorge Templado. Autoedición. Murcia 1999.

-Jumilla durante la II República 1931-1939. Ricardo Montes Bernárdez. Murcia 2007.

-Los billetes de la Guerra Civil (1936-1939). Toda España (excepto Cataluña). Rafael González Hidalgo. 1ª edición. 2018.

-Fotografías de los billetes procedentes del catálogo online de la subasta 404 de Aureo & Calicó, lote 293.

martes, 22 de abril de 2025

La emisión inédita de billetes del Consejo Municipal de Altura (Castellón)

 

Billete de 25 céntimos. Anverso y reverso. 

INTRODUCCIÓN.

Población situada al sur de la provincia de Castellón, limitando con la de Valencia.

La primera noticia sobre la localidad aparece en el Llibre del Repartiment de Valencia, donde se la nombra con el topónimo Huyturam. Más tarde en un documento fechado en 1237 el nombre de la población aparece como Eytura. En 1241 el testamento de Pedro Fernández de Azagra ya nombra a la localidad con su nombre actual de Altura. Este topónimo tendría su origen en el árabe.

En Altura se sitúa la Cartuja de Vall de Cristo, uno de los centros religiosos más importantes del antiguo Reino de Valencia, en funcionamiento durante 6 siglos, que además ostentaba señorío temporal y eclesiástico sobre diversas poblaciones y mantenía el control económico del lugar. Relacionado con ella, el Santuario de la Cueva Santa es un importante foco de peregrinaciones procedentes de la propia comarca y otras cercanas por la devoción a la Virgen de la Cueva Santa (Fuente Wikipedia).

Tenía 3.030 habitantes en 1937.

EMISIÓN

La única referencia que he encontrado sobre esta emisión es la que recoge el ayuntamiento en el acta del pleno del día 22 de junio de 1937, mencionada por el Cronista de la villa de Altura, don José Manuel López Blay en su libro “Memoria de la Villa”.

He buscado bibliografía en todos los libros, artículos y catálogos publicados sobre billetes locales de la Guerra Civil, mi sorpresa fue no encontrar referencia alguna sobre esta emisión.

Antoni Turró en su libro El paper moneda del País Valencià 1936-1939 dice de ella que “Esta relativamente importante población, no hizo ninguna emisión monetaria municipal durante los tres años de la guerra”. Rafael González Hidalgo tampoco la recoge en su catálogo, al igual que en el de Gari y Montaner así como el más antiguo de todos, el de Graeber.

¿Esto a que se debe? En mi opinión, a tres motivos:

-Primero. Los autores no comprueban las fuentes de información y se van citando unos a otros dando por hecho que la información es cierta, lo que hace que el error perdure en el tiempo.

-Segundo. La no aparición de billetes en el mercado. Cuando aparecen, es cuando se dan cuenta de su existencia.

-Tercero. El más importante. Hay que dedicar muchas horas a la investigación en archivos que, en la mayoría de los casos ni están digitalizados ni tienen archivero. Para hacer esto, hay que dedicar mucho tiempo libre, dinero y sobre todo, te tiene que gustar.

Durante la Guerra Civil, muchos fueron los ayuntamientos que de forma deliberada ocultaron cualquier referencia a las emisiones de moneda local, ya que estaban prohibidas y temían represalias. En muchos casos no dejaron constancia escrita en los libros de actas, ni de cuentas, incluso las facturas por los gastos de impresión las justificaban como de material de papelería, impresos o simplemente las hacían desaparecer. Este hecho es curioso ya que “la prueba del delito” circulaba de mano en mano, firmados y sellados.

El 19 de abril de 2023, en la subasta 408 de Aureo & Calicó se subastó un ejemplar de 25 céntimos del Consejo Municipal de Altura. Fue la primera y última vez que un billete de este pueblo salía al mercado. Hubo algún coleccionista al que le pareció que este billete era falso al no haber bibliografía.

Su precio de salida fue de 125 € y se adjudicó en 420 €.

Ahora sabemos un poco más de esa emisión por un telegrama que recibió en 1937 el alcalde de Altura del Gobernador Civil de Castellón, recordando al Consejo la prohibición de emitir papel moneda local. Ese telegrama debió sembrar el miedo en el consistorio y en consecuencia decidieron dejar constancia escrita justificando el motivo de la emisión.

Acta del pleno del 22 de junio de 1937:

“…También se vio el telegrama de Gobierno Civil prohibiendo la expedición de papel moneda local, y como esta villa tiene expedidos cartones moneda para facilitar los intercambios, que de otra forma originarían verdaderos conflictos, como ocurría antes de ponerlos en circulación, por valor de 2.316 pesetas en cartones de una peseta, 25 y 10 céntimos, se acuerda ponerlo en conocimiento de dicha autoridad razonando la necesidad y el no peligro para el vecindario, ya que se halla depositado el valor de los cartones y a disposición en cualquier momento de sus tenedores.”

Gracias a esta información se puede decir que la emisión es anterior a junio de 1937.

El valor de ésta, de 2.316 pesetas, es muy pequeña para un pueblo de 3.000 habitantes. En muchos lugares se hacía así, primero hacían una pequeña y si veían que era aceptada por la población y el gobernador civil no decía nada, se ampliaba o hacían otras.

BIOGRAFIAS

-Presidente del Consejo. Ignacio Marín Blasco. De oficio labrador. A finales de julio de 1936 constituye y dirige el Comité Revolucionario en Altura. Presidente local de Izquierda Republicana y de la C.N.T. Delegado de Guerra del Consejo de Defensa y Economía. Alcalde en funciones desde el 11 de noviembre de 1936 (sustituyó a Juan Rodríguez Carot) y oficialmente desde el 7 de enero de 1937.

En la madrugada del 6 al 7 de octubre de 1936 se quema el archivo municipal y elementos religiosos de la iglesia.

Fue fusilado el 13 de abril de 1940 en Castellón a la edad de 39 años.

-Secretario. Pascual Martín Julián. Dejó el cargo en enero de 1939 al incorporarse a filas. Al terminar la guerra es detenido y juzgado en consejo de guerra el 15 de abril de 1940 por “auxilio a la rebelión”. Es condenado a 6 meses y un día de prisión menor y destierro.

NOTAS

Aún quedan por aparecer los billetes de una peseta y de 10 céntimos, espero que estén en manos de algún coleccionista generoso y que en el próximo catálogo de Rafael García Hidalgo podamos contemplarlos.

Mi agradecimiento por la ayuda recibida por don José Manuel López Blay, Cronista de la Villa de Altura. Persona amante de la historia de su pueblo que está dejando un gran legado para que generaciones futuras aprendan de su pasado. En la historia, el mayor pecado es el olvido.

POSTDATA

Al publicar este artículo en un blog de Facebook especializado en billetes locales, un coleccionista ha añadido el siguiente comentario que aporta más historia a estos billetes. Autor: Nacho Ruiz Moreno.

“Buenas a todos en especial a Paco Maldonado. Quiero añadir más información ya que veo este post de este gran billete que era de mi posesión. Debo decir que proviene de una gran colección que adquirí, proviene de un señor Suizo llamado Jaime Keller residente en España durante la Guerra Civil. Era Comerciante de billetes y sellos, se dedicó a ir por toda España consiguiendo billetes de muchísimas localidades. En la colección que adquirí había muchísima información documentos, salvoconductos, etc, etc , entre ellos miles de billetes locales que pude adquirir. Quiero decir que de Altura había 3 ejemplares uno es este que salió en Aureo pero hay 2 más entre los coleccionistas de nuestro país. Yo tampoco conseguí encontrar ninguna referencia y puedo asegurar que son al 100% auténticos porque esa colección la vendió su nieta que lo guardaba desde esa época mal almacenados, muchos estaban destrozados, con mordeduras de roedores etc, etc. Espero que ayude esta información. Saludos”.

Un saludo.


miércoles, 9 de abril de 2025

BURRIANA (CASTELLÓN) Y LA EMISIÓN DE BILLETES DEL 1 DE DICIEMBRE DE 1937

Burriana en 1937 tenía unos 18.000 habitantes. Era una ciudad agrícola y muy comercial, con una industria desarrollada en torno a la agricultura. La explotación de cítricos era muy importante, también había fábricas de papel, timbrado de seda, carpinterías, serrerías (que confeccionaban las cajas para la exportación), maquinaria agrícola, molinos, porcelana, talleres, hojalateras… Con un puerto que crecía en importancia.

Al estallar la guerra, la industria local pasó a ser controlada por los sindicatos y el gobierno, concentrándose la producción para el sustento de la población y el esfuerzo de la guerra.

Para hacer frente a la escasez de moneda fraccionaria, organizaciones como la CNT, UGT (a través de La Unión Mercantil y del Consejo Administrativo del Laboreo de la Tierra) y el Consejo Municipal emitieron billetes según sus necesidades. Supongo que también hubo comercios que hicieron las suyas. Hoy escribiré sobre la del 1 de diciembre de 1937 del Consejo Municipal.

Burriana


Emisión.

El 10 de diciembre de 1937 se reúne el pleno del consistorio y se acuerda:

“proceder a la emisión de moneda-papel necesaria para remediar los conflictos que a diario se plantean en los pagos del comercio en general, ante la carencia de moneda, a cuyo efecto, por la Presidencia se promoverá todo lo concerniente para cumplimentar este acuerdo, desarrollando la emisión de que se hace mérito en la cuantía de treinta y una mil pesetas distribuidas en:

-Doce mil billetes de circulación local de 0,25 pesetas.

-Doce mil billetes de circulación local de 0,50 pesetas.

-Veintidós mil billetes de circulación local de 1 peseta.

Depositándose al efecto, en billetes del Banco de España, el importe de la mencionada emisión en la entidad denominada “Banco de Burriana” que opera en esta ciudad, a fin de abonar en todo momento, a su presentación, a los tenedores, en monedas o billetes del Estado o del Banco de España, el importe nominal que expresen los valores de la emisión a realizar por esta Corporación”.

Lo primero que llama la atención es lo tardía de la emisión, se aprueba el 10 de diciembre (los billetes llevan fecha del día 1), fueron prohibidas por el gobierno republicano un mes después y por acuerdo en pleno del Consejo Municipal del 3 de febrero se retiraron, por lo que circularon apenas dos meses. Esto explica el hecho de que haya tanto billete sin numerar y en muy buen estado. No les dio tiempo a ponerlos en circulación.

Lo segundo son las cantidades de billetes emitidos:

-De 25 céntimos. 12.000 billetes. He encontrado billetes con numeración muy superior, hasta el 21.999

-De 50 céntimos. 12.000 billetes. No he encontrado billetes con numeración que supere la emisión.

-De 1 peseta. 22.000 billetes. He encontrado billetes con numeración superior, hasta el 22.501

Antoni Turró en su libro “El papel moneda del país Valencià 1936-1939” dice que se imprimieron billetes por valor de 52.500 pesetas. No sé de dónde sacó este dato, no coincide con la cantidad que aprobó el Consejo Municipal el 10 de diciembre (31.000 ptas) pero sí explicaría las numeraciones superiores a las cantidades teóricas emitidas. Se supone que se encargarían a posteriori más ejemplares.

La empresa encargada de imprimirlos fue la imprenta Gráficos Fernández, de Vinaroz.

Anverso. Billetes procedentes de la subasta Belchite en Aureo & Calicó



Reverso. Billetes procedentes de la subasta Belchite en Aureo & Calicó

Descripción.        

Medidas: 99 x 54 mm

Anverso con el retrato del ilustre burrianense Rafael Martí de Viciana. Leyenda: “EL CONSEJO MUNICIPAL PAGARÁ AL PORTADOR - 1 PESETA - BURRIANA 1º DE DICIEMBRE DE 1937. Firmas: EL INTERVENTOR - EL DEPOSITARIO - MEDINA ALHADRA - Rafael Martí de Viciana”.

Medina Alhadra fue el nombre que le dieron los árabes al lugar en el siglo IX.

Reverso con el escudo de la ciudad y la leyenda “GARANTIZADO DE CIRCULACIÓN LOCAL - BURRIANA 1º DE DICIEMBRE DE 1937. SERIE A. Firmas: PRESIDENTE – SECRETARIO”.

Los tres valores son de la misma serie, A. Numeración en reverso con o sin asterisco.

El de 25 céntimos, impreso en tinta negra y roja sobre fondo rojo pálido.

El de 50 céntimos, impreso en tinta verde y naranja sobre fondo naranja pálido.

El de 1 peseta, impreso en tinta negra y verde oscuro sobre fondo verde pálido.


Biografías.

+Presidente: Vicente Moliner Nadal (Burriana, 27 de marzo de 1903 - Castellón, 21 de mayo de 1940). Maestro, político afiliado al partido socialista y alcalde de Burriana durante la Segunda República. ​

Hijo de un panadero, se educó en el Seminario del Desierto de las Palmas y en la Escuela de Magisterio de Castellón. Fue maestro en Alcora para luego seguir en su localidad natal. Fue uno de los fundadores del Partido Socialista Obrero Español y de la Unión General de Trabajadores en Burriana. Se incorporó a la vida política en 1936 como concejal de Instrucción Pública, pero la irrupción de la Guerra Civil le hizo renunciar al puesto, motivado por los actos de violencia que observó y al conocer de la ejecución en Barcelona del exalcalde republicano de su localidad Víctor Marín.​

Cuando el gobierno de Largo Caballero consiguió la disolución de los Comités, restaurar las instituciones y poner por fin orden a las actividades incontroladas en distintos puntos de la zona republicana a finales de 1936, Vicente Moliner regresó al Ayuntamiento en febrero de 1937 como alcalde-presidente del Consejo Municipal. Hasta la entrada en la localidad de las tropas franquistas el 5 de julio de 1938, Vicente Moliner pudo acometer la ejecución de las obras de los grupos escolares y las de comunicación.

Permaneció en su localidad natal, a pesar de haber podido huir camino de Valencia con toda su familia con los salvoconductos que le habían sido facilitados, por considerar que, no habiendo cometido delito de sangre alguno, nada debía preocuparle. Sin embargo, fue detenido el 3 de agosto de 1939,​ acusándosele de los desmanes habidos en Burriana al inicio de la guerra y de su participación con la Columna de Hierro. Permaneció detenido a espera de juicio en la prisión de la Mercé, junto a otros 1900 republicanos. A pesar de negar todas las acusaciones, y reconociendo su militancia en el PSOE y la UGT, fue llevado ante un Consejo de Guerra en el primer piso del Gran Casino de Burriana (lugar habitual de los mismos desde el fin del conflicto) y condenado a muerte por ser "responsable más o menos directo de cuantos actos se realizaron en Burriana". Permaneció en la modelo de Castellón hasta el 21 de mayo de 1940, cuando fue fusilado en el Río Seco, cerca del cementerio de Castellón.

+Secretario: Juan Bautista Tejedo Beltrán. Alias “Batistet el Bessó”. Nació el 12 de noviembre de 1877 y murió a los 75 años, el 2 de diciembre de 1952. Le llamaban El Bessó porque tuvo un hermano gemelo que murió nada más nacer. Asistió durante su infancia a la escuela del maestro Mariano Selma. Más tarde, cursó el bachillerato en Castellón, donde ya dejó muestras de su pasión por la literatura. Marchó a Valencia a estudiar Medicina, aunque no tardó en volverse a Burriana, sobre todo a raíz de la muerte de su padre. Trabajó como oficial del juzgado de Burriana a las órdenes del Secretario Judicial Carlos Sarthou.

De este cargo pasó a ser contable de la serrería Ros Monfort. A los 38 años, el 4 de enero de 1915, fue nombrado cronista y archivero de Burriana, y el 29 de mayo de 1916 Secretario del Ayuntamiento.

Casado con Purificación Cabedo.

Como poeta costumbrista y en lengua vernácula, no hubo otro que llegara a describir con tanta precisión e ironía la forma de ser y los sentimientos de aquella Burriana que le tocó vivir. Sus colegas en el arte de escribir versos, como Pedro Echeverría, lo calificaron como “l’as dels poetes”. Entre sus célebres frases cabe recordar la de: ¡Civis romanus sum! ¡¡Soc de BURRIANA!!

El 7 de septiembre de 1930 en las fiestas del municipio se inauguró lapida rotuladora de la calle dedicada al insigne poeta y digno secretario de la corporación Juan Bautista Tejedo, celebrándose una fiesta en su honor.

En 1956 el Ajuntament de Borriana; Agrupació Borrianenca de Cultura publicó “Obra Poética de D. Juan Bta. Tejedo Beltrán”.

+Interventor. Juan Bautista Fandos Domingo. Nació en 1893. Se casó el 3 de marzo de 1930 en la iglesia del Salvador de Burriana con Francisca Moreno Monsonis. Nombrado Interventor de fondos de Corporaciones en mayo de 1929.

+Depositario. Juan Simarro Medina. También fue empresario. En 1918 abrió una administración de lotería en Carrer Marí y en 1936 se dedicó a la cría de mejillones en el puerto de Burriana. En 1962 desde el Ministerio de Comercio se pensó en potenciar el cultivo de moluscos en el litoral español, se lo nombró vocal de la Comisión que investigaría el potencial en la provincia de Castellón, representando al Sindicato Nacional de Pesca.


Curiosidades.

En la siguiente dirección podéis leer la siguiente historia de Burriana de cómo quedó la economía local al terminar la guerra:

https://www.elperiodic.com/opinion/respetos/diners-bons-diners-roins_650

“Al estallar la Guerra Civil, en julio de 1936, cuatro eran las entidades bancarias que había en nuestra ciudad (Burriana). Los Bancos de Burriana, Vizcaya y Español de Crédito, ambos en la plaza del Capitán Galán (El Plà) y el Banco de Valencia en la calle Cervantes. También la Caja Rural de Crédito de la Cooperativa de San José, dentro de las limitaciones que tenía impuestas por el Banco de España, ejercía las funciones llamémosle bancarias, con sus socios cooperativistas.

Al quedar Burriana en zona republicana, el papel moneda de curso legal, emitido en 1935 que había sido impreso en Inglaterra por la firma Bradbury, Wilkinson & Cº, era el que mediante las operaciones de imposición y reintegro, circulaba entre clientes y entidades. Posteriormente, se añadirían a ellos la emisión de Burgos del 22 de octubre de 1937, impresa en Milán (Italia) por la firma Coen & C. Banconote y la de Burriana que emitió el Consejo Municipal el 1 de diciembre de 1937, impresa por Gráficas Fernández de Vinaroz.

Tras la voladura de la torre campanario, a las 4 horas de la madrugada del día 5 de julio de 1938, por la 203 Brigada del Ejército Republicano, a las órdenes de un dinamitero mejicano, que hacía estallar 32 cajas de dinamita y la posterior entrada de las fuerzas nacionales, lo que se denominó como la liberación de Burriana, las familias que se habían distribuido por las alquerías de nuestro término, regresaron a la ciudad. El día 7 del mismo mes, se reunía en el Ayuntamiento una Comisión Gestora Provisional presidida por Juan Feliu Urios que sería la encargada de iniciar las tareas de reconstrucción de los servicios públicos, con el deseo de que todo volviera a una aparente normalidad.

El proceso era lento, aunque paso a paso, la ciudad iba cambiando. Los bancos volvieron a abrir sus puertas, así como la Caja Rural, pero el dinero que había en sus cajas fuertes, no tenía ningún valor, “eren diners roïns”, ya que cada zona tenía sus propias emisiones. D. José Marco Roig y D. José Gual Sales, contable y cajero respectivamente de la Caja, eran los únicos empleados que tenían que afrontar la demanda de los clientes, así como el gerente D. Ramón José García Tejedo.

La entidad que había fundado mossén Joaquín Balaguer Martinavarro, párroco de la Iglesia del Salvador, poseedor de la cartilla nº 1, tenía que dar una solución rápida y satisfactoria y así lo hizo, de tal modo que fue la primera que pudo entregar “diners bons” a sus socios cooperativistas.

La cartilla nº 2 pertenecía a mossén José Luis Adell García, vicario parroquial y la nº 3 a D. Bautista Ríos Granell.

Como resulta que este último tenía pendiente de liquidar, unos envíos de naranja de 1936, su primo y representante en Liverpool, D. Bautista Ríos Enrique que le “pilló” el 18 de julio en Inglaterra, conocedor de la situación en que se encontraba nuestra ciudad, se desplazó al Banco de Vizcaya de San Sebastián y efectuó un ingreso en libras esterlinas que al cambio suponía unas 100.000 ptas., para que las hicieran seguir a la oficina de Burriana. Cuando llegaron (desconozco el método operativo de la época), fueron retiradas e ingresadas en la Caja Rural.

También D. Vicente Ríos Enrique y D. José Vicent Mingarro, se adhirieron a la iniciativa y aportaron otras cantidades que habían podido reunir, con las cuales se empezaron a conceder las primeras ayudas a los afectados. Esta actuación solidaria, supuso un incremento importantísimo de clientes que de las otras entidades pasaron sus cuentas a la Caja Rural, convirtiéndola hasta la fecha, en la más importante del municipio.

Bautista Ríos Granell, era mi padre y nunca nos contó esta historia a nadie de la familia. Fue D. José Rubert, estimado conversador que le acompañaba en el camión que llevaba víveres y munición al frente republicano, meses antes de fallecer, me la contó a mí y D. José Marco que estaba casado con una prima hermana de mi padre y que por las tardes ejercía de oficinista de su despacho, se la contó a uno de mis hermanos.”

Este estudio necesita más horas de investigación y aportes. A ti, estimado lector, te animo a que lo continúes.

Un saludo.